Día 2º: 31 Jul – Amsterdam

Después de las vicisitudes del día anterior, llegó por fin el momento de empezar a disfrutar de verdad de nuestro viaje.

Y en este segundo día íbamos a visitar Amsterdam, la hermosa capital de los Países Bajos.

Nos levantamos temprano, y lo primero que hicimos es ir a una cafetería cercana a nuestro hotel de Zaandam a desayunar. Nos recibió la mañana con un fuerte chaparrón que afortunadamente duró muy poco, pues después nos hizo un espléndido día en Amsterdam.

Con la luz de la mañana pudimos admirarnos de los bonita que era la localidad de Zaandam. Con sus curiosas construcciones de vivos colores, que asemejan a un pueblo hecho de Lego.

Una especie de compendio de diseños de casas típicas de este país, unas encima de otras. La verdad es que fue una idea estupenda alojarnos aqui, pues el precio de la habitación es bastante más barato que en la cara ciudad de Amsterdam y además, Zaandam se encuentra muy bien comunicada con la capital de Holanda mediante tren, llegando al centro de la ciudad en tan solo 13 minutos, con una frecuencia continua de trenes.

La estación además se encuentra a solo unos pocos pasos de nuestro alojamiento.

Pues bien, una vez desayunados tomamos el tren hacia Amsterdam, que cuesta 3 euros el trayecto.

Situada a orillas del rio Amstel, Amsterdam se fundó en el siglo XII como un pequeño pueblo pesquero. En la actualidad es la ciudad mas importante del país y un gran centro financiero y cultural de proyección internacional. En la actualidad tiene unos 810.000 habitantes que con su área metropolitana alcanza el millón y medio.

Sin lugar a dudas lo que más llama la atención de la ciudad nada mas llegar son sus canales. El centro histórico de la ciudad fue construido en gran parte en el siglo XVII y es hoy en día uno de los centros históricos más grandes de Europa. En aquella época se construyeron una serie de canales semicirculares alrededor del casco antiguo ya existente de la ciudad. Después se edificaron las nuevas calles con casas y almacenes en un estilo típico neerlandés que es una de las imágenes más famosas de Amsterdam y del país.

Estos canales semicirculares se van abriendo de forma radial de forma concéntrica desde la isla donde se sitúa la estación de Amsterdam Centraal que sirve de puerta hacia la bahía de Ij que desemboca en el mar.

La primera parada de nuestra visita de Amsterdam fue el Rijksmuseum. Este museo está considerado el más importante de Holanda. Posee la mayor colección de cuadros del siglo de Oro holandés, con más de siete millones de obras. Abre todos los días de 9:00 a 17:00 h y el precio de la entrada es de 17,50 €.

También se pueden adquirir audioguías en su interior para entender mejor las obras que allí se exponen. Pero si queréis ahorraros un dinerito lo mejor es descargarse la app gratuita del museo, con la que puedes visitar el museo a tu manera, siguiendo las rutas que te indican o buscando los números que acompañan a las distintas obras de arte. Es una app magnífica que te ayuda a descubrir todos los detalles de cada obra. Por supuesto en español.

Lo primero que nos llama la atención de este museo es el propio edificio en si. Construido por el arquitecto holandés quien combinó elementos góticos y renacentistas y lo decoró ricamente con referencias a la historia del arte neerlandés. El edificio ocupa un destacado lugar en la Museumplein (Plaza de los museos), cerca del Museo van Gogh y el Museo Stedelijk. Como dato singular, el edificio está atravesado por un pasadizo para peatones y ciclistas, como si todo el bloque fuese una puerta de acceso a la ciudad.

La colección más importante y famosa del Rijkmuseum alberga obras de todos los artistas, estilos y escuelas del barroco neerlandés. Mención aparte merecen los tres grandes maestros Frans HalsRembrandt y Johannes Vermeer, que por sí solos atraen a la mayor parte de los visitantes del museo. 

Pero también alberga obras de artistas como Rubens, Goya, Van der Heyden o de artistas modernos como Van Gogh, Mondrian o Karel Appel, asi como
así como con numerosos dibujos y grabados, porcelanas orientales, mobiliario y demás artes decorativas y objetos de diseño del siglo XX.

Son innumerables las obras que se pueden destacar pero de entre ellas podemos señalar “La Ronda de Noche” de Rembrandt, o “La Lechera” de Johannes Vermeer.

Pero mentar estas dos obras únicamente, es hacerlo por hacerlo, pues hay muchísimas más. Es difícil quedarse con una o dos solo.

En cuanto a artes decorativas, sin lugar a dudas lo que mas nos impresionó fue la Casa de muñecas de Petronella. Perteneció a Petronella Oortman, quien vivió entre 1686 y 1705; costó casi tanto como una casa verdadera en uno de los canales de Ámsterdam en aquel momento. Muestra con gran detalle cómo era una casa de la rica burguesía; no era un juguete, porque en realidad en aquellos tiempos las casas de muñecas eran un pasatiempo y llegaron a ser objetos de colección que se guardaban en vitrinas.

Todos los componentes están realizados exactamente a escala, como por ejemplo las porcelanas en miniatura, que  se ordenaron a China,  y la decoración de los interiores para la cual se contrató a reputados artistas de la época.

Mención especial merece también la exposición de piezas de la exquisita cerámica de Delft, una localidad cercana a La Haya, piezas muy valoradas por estos países, que destacan por sus finos dibujos en los que domina el color azul, sobre el fondo blanco.

Tambien posee el Rijksmuseum una importantisima Biblioteca. La llamada Biblioteca Cuypers, la más grande y antigua biblioteca de historia del arte de los Países Bajos. Prepárate para el éxtasis al descubrir su espléndida sala de lectura del siglo XIX, con sus inmensas hileras de libros, sumida en una calma sobrecogedora.

Otras piezas a destacar como ejemplos del mobiliario del siglo XVII o una imponente maqueta de un barco de la época completan este extraordinario museo.

Dejamos el museo pasadas las dos de la tarde, con lo que lo que teniamos que hacer a continuación era buscar un lugar para almorzar. Pensamos en el propio restaurante del museo, pero cuando vimos los precios huimos espantados de allí.

Finalmente tomamos unas ricas hamburguesas y ensalada en un kiosko que hay en la Plaza de los Museos, junto al estanque que hay frente al Rikjsmuseum. Todo ello a un precio mucho más razonable.

Después del almuerzo y un paseo por los jardines aledaños al Rijksmuseum, nos fuimos caminando hasta la siguiente parada del dia el Heineken Experience, la visita a la fabrica de la cerveza más famosa de Amsterdam.

Heineken Experience es una exposición interactiva dedicada a la historia y al mundo que rodea a la prestigiosa marca de cerveza Heineken.

La exposición se encuentra ubicada en la primera destilería que utilizó la marca, construida en 1867. En sus instalaciones se puede conocer todo sobre el proceso de fabricación de la cerveza y la evolución de la marca creada por la familia Heineken.

El horario de apertura es todos los días de 11:00 a 19:00. El precio de la entrada es de 18 €, incluyendo la degustación de dos vasos de cerveza en su bar del final de la visita. Las visitas son guiadas y en inglés. Pero tambien se puede descargar la app de Heineken Experience que te va describiendo con todo detalle en qué consiste la visita.

Es ésta una visita muy entretenida y divertida, sobretodo para los que nos gusta la cerveza. Se puede dividir en dos partes: Una encaminada a describir la historia y el proceso de fabricación de la cerveza, y la otra más dedicada a la publicidad de la marca, las campañas de marketing que ha ido elaborando la marca a lo largo de su historia, así como un amplio despliegue de audiovisuales y efectos especiales.

En la parte dedicada al marketing y publicidad de la marca, es posible hacerse divertidas fotos o vídeos, participando en anuncios de la empresa, que después puedes recibir por correo electrónico.

Finalmente, se llega al pub de Heineken, donde puedes degustar tus dos cervezas, escuchando buena música.

Otra actividad imprescindible en una visita turística por Amsterdam es dar un paseo en barco por los canales. Es una de las actividades imprescindibles para todo aquel que visita Ámsterdam, ya que la ciudad se encuentra conectada a 100 kilómetros de vías fluviales. Un paseo de una hora nos permite conocer la ciudad desde otro punto de vista. El precio del paseo es de 16 €. Los barcos parten del muelle frente a la Estación Central, en la calle Prins Hendrikkade.

El paseo recorre diversas zonas de interés de ciudad como la zona del Herengracht, la más lujosa de Ámsterdam, en la que veremos preciosas casas con una construcción suntuosa.

También pasaremos por Keizersgracht, que fue llamado así por Maximiliano I de Austria y que data del año 1612. Este canal tiene una longitud de 4 kilómetros y una de sus principales atracciones turísticas es la famosa Casa de las Cabezas, que, en su fachada de ladrillo y arena, representa seis cabezas de los dioses romanos Apolo, Minerva, Ceres, Marte, Baco y Diana.  

Prinsengracht será otra de las áreas que visitaremos con el barco. Allí podremos apreciar una de las zonas más modestas de la ciudad, aunque también la más acogedora. Este fue bautizado como”canal del príncipe” en honor a Guillermo de Nassau, príncipe de Orange. A lo largo de este recorrido, veremos lugares como la casa de Ana Frank o el Museo Casa Flotante. Además, podremos apreciar la fachada de la iglesia De Duif o la del Palacio de Justicia.

Tambien pasa.mos por el Gran Canal del Ij, la zona comercial y de transporte portuaria, donde se encuentra el moderno edificio del museo de ciencias NEMO o la sala de conciertos, entre otros modernos edificios.

La ultima zona que se pasa antes de terminar el paseo es el barrio rojo, con la iglesia Oude Kerk como edificio más representativo. Esta es la zona más golfa y alternativa de Amsterdam, que visitaremos más detenidamente en el siguiente día.

Justo donde está el embarcadero se encuentra la calle Damrak que desemboca en la Plaza Dam, centro neurálgico de la ciudad. Esta plaza marca el punto donde se encontraba la primera presa del río Ámstel en el siglo XIII. Es el lugar en torno al cual fue creada la ciudad y se encuentra rodeada de monumentos y edificios históricos, entre los que destacan el Monumento Nacional y el Palacio Real.

En el centro de la Plaza Dam se alza el Monumento Nacional, un obelisco de 22 metros de altura que fue construido en homenaje a los soldados holandeses caídos en la Segunda Guerra Mundial.

Dominando la Plaza Dam se encuentra el Palacio Real, construido entre 1648 y 1655. Este Palacio neoclásico fue utilizado como Ayuntamiento en sus orígenes y actualmente es la sede de diversos actos oficiales.

En la Plaza Dam también podréis encontrar el Museo Madame Tussaud (museo de cera) y la iglesia Nieuwe Kerk. Y también las oficinas centrales de Booking.com, je je, la central de reservas que tanto nos ayuda en nuestras vacaciones.

Bueno, pues en los alrededores de la Plaza Dam terminó nuestro primer día en Amsterdam. Cenamos en una pizzeria junto al Palacio Real y después de ello tomamos un tranvía hasta la Estación Central donde teniamos que coger el tren que nos llevara de regreso a nuestro hotel en Zaandam. Mañana continuaremos descubriendo esta singular ciudad.

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