Día 6º: 9 de Agosto: ZAGREB – CASTILLO DE PREDJAMA – LJUBLJANA – ZAGREB

RUTA DEL DIA:

Zagreb – Predjama (SLO): 200 km. —>  Predjama (SLO) – Ljubljana (SLO): 63 km. —>  Ljubljana (SLO) – Samobor: 118 km. —> Samobor – Zagreb: 28 km.

TOTAL: 409 Km.

En el sexto día de nuestro viaje vamos a hacer una excursión a Eslovenia.

La actual Eslovenia se formó el 25 de junio de 1991 al independizarse de Yugoslavia, tras un breve conflicto armado denominado Guerra de los diez días que la opuso al ejército de la antigua federación, y desde 2004 un estado miembro de la Unión Europea. Por este motivo, la moneda del país es el Euro.

Algunos creen que los ancestros eslavos de los actuales eslovenos se establecieron en esta área alrededor del siglo VI. Sin embargo, hay otros que sostienen que descienden de los pueblos autóctonos de los Alpes Orientales. Alrededor del año 1000 fueron escritos los manuscritos Freising, representantes del primer documento escrito en esloveno y el primero en dialecto eslavo en escritura latina. Durante el siglo XIV, la mayoría de las regiones de Eslovenia pasaron a la propiedad de los Habsburgo cuyas tierras luego formarían parte del Imperio Austrohúngaro. Con el colapso de la monarquía Austro-Húngara en 1918, los eslovenos se unieron al Reino de los serbios, croatas y eslovenos, el cual cambió su nombre en 1929 por el de Reino de Yugoslavia.

Dentro de Eslovenia vamos a visitar dos lugares muy emblemáticos el Castillo de Predjama y la capital Ljubljana.

El Castillo de Predjama forma parte de una de las mayores atracciones turísticas del país: Las Cuevas de Postojna y el propio Castillo de Predjama. Las Cuevas de Postojna son una maravilla natural, unas cuevas subterráneas de mas de 20 km de largo, creadas por culpa de la llamada acción kárstica: Con el nombre de karst (del alemán Karst: meseta de piedra caliza), carst o carso se conoce a una forma de relieve originado por meteorización química de determinadas rocas (como la caliza, dolomía, aljez, etc.) compuestas por minerales solubles en agua.Su nombre se debe a la región del Karst o -en italiano- “Carso“- ubicada en el extremo noreste de Italia, y el oeste de Eslovenia y Croacia; región caliza donde se avanzó notablemente en el estudio del fenómeno. Es decir, justamente la zona en la que se encuentran estas cuevas y el Castillo de Predjama.

Por cuestión de tiempo, y otros intereses, no visitamos las citadas Cuevas, aunque su visita sea muy recomendable. Al contrario de ello, continuamos unos 10 km. más allá de la entrada a las Cuevas, hasta llegar al Castillo de Predjama.

Castillo Predjama (en esloveno Grad Predjama) es un castillo construido dentro de la boca de una cueva en el sudoeste de Eslovenia. En esloveno jama (se pronuncia iama) significa “cueva”, por tanto su nombre quiere decir “un castillo en una cueva”.

El Castillo cuelga dramáticamente en medio de un precipicio de 123 metros. Aunque actualmente el castillo data de finales del siglo XVI, el castillo se encuentra ahí desde 1202. Según una leyenda popular el famoso Barón Erazem Lueguer murió violentamente en este castillo, esta leyenda está profundamente impresa en el folklore esloveno, este héroe-ladrón al mejor estilo Robin Hood atacaba a las caravanas de mercaderes en esta importante ruta que unía Viena con Trieste.

Durante la guerra que enfrentó el rey de Hungría y de Bohemia, Matías Corvino, y el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Federico III, el barón decidió apoyar al primero. La leyenda sostiene que Matías era un monarca bondadoso y justo que se preocupaba de los más necesitados. Se decía que solía vestirse de plebeyo y espiar a los barones y a los jueces para comprobar que se hacía justicia con la gente más desfavorecida. Esto le hizo ganarse el título de “Matías el Justo”. Pero, en la actualidad, se cree que si el monarca realmente utilizó el disfraz para pasar desapercibido fue para espiar a sus siervos y gobernadores y cerciorarse de que no lo fuesen a traicionar aliándose con los turcos.

La leyenda sostiene que el barón Erazem y el rey Matías, unidos por su interés por el pueblo y por la prosperidad de Hungría, se convirtieron en buenos aliados contra el “malvado” emperador germánico.

Pero sin duda, en esta época, el concepto de bondad era muy distinto al que tenemos en la actualidad porque Matías Corvino también estuvo aliado con Vlad Draculea (personaje histórico en el que Bram Stoker se inspiró para crear al Conde Drácula), que en 1462 envió al rey húngaro dos grandes sacos con orejas, narices y cabezas de enemigos turcos junto a una misiva en la que le informaba de que su ejército había acabado con 24.000 prisioneros, especialmente turcos, a los que empalaba junto a sus familias en el llamado Bosque de los Empalados.

En 1484 Federico III ordenó la captura del barón Erazem Lueger. El ejército austriaco, dirigido por Casper Ravbar, gobernador de Trieste, comenzó el asedio del lugar donde residía el barón, el castillo Predjama, un impresionante castillo-cueva que se consideraba inexpugnable al estar excavado en una alta montaña.

No fue fácil acabar con la vida de Erazem Lueger. El castillo fue cercado durante el invierno y la primavera de 1484. Lo primero que el ejército austriaco intentó fue interceptar la provisión de víveres para que el barón y sus leales no tuviesen más remedio que abandonar su refugio. Sin embargo, Erazem, cada día, enviaba a los soldados austriacos todo tipo de manjares: asados, pescado, frescas cerezas y verduras de todo tipo.

El ejército de Federico III desconocía que el castillo del barón se construyó sobre un complejo sistema de túneles que lo conectaban con el exterior. Un fértil valle proporcionaba todo tipo de verdura y fruta al barón y las gentes del pueblo, que él había favorecido, le suministraban otros alimentos sin que pudieran ser vistas por el enemigo.

Ese mundo subterráneo de 7.500 metros de longitud que existe debajo del castillo estuvo habitado desde el Paleolítico, por tanto, Erazem sólo fue uno de los muchos habitantes que se beneficiaron de este fascinante sistema de cuevas.

Pero la suerte del barón acabó cuando uno de sus sirvientes, sobornado por el ejército austriaco, decidió traicionarle. Toda la astucia de Erazem y su magnífica fortaleza inexpugnable no impidieron que se acabara con su vida de una forma muy sencilla: el sirviente colocó un banderín donde se encontraba el barón para que los soldados le lanzasen una enorme piedra desde un cañón. La leyenda dice que el lugar en el que existía una menor protección era la letrina y estando en ella fue alcanzado y muerto Erazem Lueger. Sin duda, un final poco heroico para el legendario barón. Es decir, el pobre barón murió defecando. Paradojas de la vida.

El Castillo conserva en su interior una interesante recreación de la vida dentro del mismo durante la Edad Media.

A parte de ello, la visita del Castillo nos permite disfrutar de unas maravillosas vistas de los bosques cercanos.

También, en el exterior del castillo tiene lugar, durante el mes de julio tiene lugar el Torneo de Caballeros de Erazem, que cubre el Castillo de Predjama y sus alrededores de un inconfundible halo medieval.

Después de visitar el castillo y alrededores, era la hora de comer y para ello encontramos un bucólico lugar a 3 ó 4 km del castillo en dirección a Ljubljana. Una tabernita de madera junto a un arroyo. En el mismo lugar había un típico granero reconstruido, en el que se podía ver un pequeño y simpático museo de aperos de labranza.

A poco más de 60 kms de aquí se encuentra la capital de Eslovenia, Ljubljana. Nacida como campamento militar romano de la Legio XV Apollinaris a mediados del siglo I a. C., su carácter de ciudad se consolidó con la fundación de la Colonia Iulia Emona años más tarde.[5] Tras sucesivas destrucciones, en el siglo VI se instalaron los antepasados de los eslovenos, y en el siglo XI cayeron bajo el dominio de los francos.Desde 1278, tras su conquista por parte de Rodolfo I de Habsburgo, la ciudad pasó a manos de los Habsburgo hasta 1797. Durante el período napoleónico, Liubliana fue capital de las Provincias Ilirias y entre 1816 y 1849 lo fue del Reino de Illyria.[7] En 1918, tras la Primera Guerra Mundial, se incorpora al Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, posteriormente Yugoslavia. A partir de 1991 paso a convertirse en la Capital de la Republica de Eslovenia.

Entre sus monumentos más representativos se encuentran la Catedral, el Castillo, la Iglesia Franciscana de la Anunciación y el Puente de los Dragones, así como el conjunto de edificios modernistas.

En el Puente de los Dragones, se representa por partida cuádruple, el símbolo de la ciudad. Según la célebre leyenda griega, el héroe Jasón y los Argonautas, tras haber encontrado el famoso vellocino de oro en Cólquida, se habrían dirigido al norte remontando el río Danubio antes de volver hacia el mar Egeo. Se cree que subiendo el Danubio se habrían dirigido hacia uno de sus afluentes, el río Sava, y después hasta la fuente del río Ljubljanica. En ese punto desembarcaron para transportar el barco hasta el mar Adriático, situado al oeste, para volver a casa. Entre las ciudades actuales de Vrhnika y de Liubliana, las argonautas encontraron un gran lago rodeado de una marisma. Es allí donde Jasón venció a un monstruo, el dragón de Liubliana, que hoy está presente en el escudo y la bandera de la ciudad.

La Plaza Presernov, que debe su nombre al más grande poeta esloveno France Preseren (1800-1849), autor del himno nacional esloveno, se encuentra la Iglesia Franciscana de la Anunciación. Construida entre 1646 y 1660, su estructura tiene la forma de una basílica barroca temprana, con una nave central y dos hileras de capillas laterales. El altar mayor es obra del escultor Francesco Robba, de mediados del siglo XVIII. Gran parte de los frescos originales, obra de Matevž Langus, fueron destruidos por las grietas en el techo provocadas por el terremoto de 1895. Los nuevos frescos fueron pintados entre 1935 y 1936 por el pintor esloveno Matej Sternen.

Muy resaltables en la citada plaza son las fachadas de estilo Art Nouveau, “Ura” y “Centromerkur”, así como el Tromostovje (Los Tres Puentes), rasgo peculiar de la arquitectura de Ljubljana, fue construido a partir de un viejo puente de piedra de 1842 y dos laterales que añadió el arquitecto Joze Plecnik (1872-1957) en 1931. Todo ello constituye una elegante entrada al casco antiguo de la ciudad.

Hay pocas ciudades donde un solo artista ha dejado una impronta personal tan fuerte como lo hizo en Ljubljana el arquitecto Joze Plecni. Arquitecto esloveno que trabajó en Viena, Belgrado, Praga y Ljubljana. Quiso hacer de su arte un instrumento al servicio de la afirmación de la identidad eslovena frente a la cultura germánica dominante en el Imperio Austrohúngaro.

Auténtico pionero de la arquitectura modernista, suyos son también los diseños de la Pescadería, o mercado, a orillas del rio Ljubljanica y uno de los complejos urbanos más grande que construyó, con su monumental columnata que fluye desde los Tres Puentes hasta el Puente de los Dragones, también obras suyas, formando una suave curva.

El Palacio de la Biblioteca Nacional y Universitaria, y el Cementerio de Zale, también son obras suyas. El primero uno de los puntos culminantes de su obra. Y el segundo, construido poco antes de la 2ª Guerra Mundial, verdadero tesoro de la arquitectura de Plecnik con reminiscencias de la Secesión, movimiento arquitectónico modernista vienés. Este movimiento, como proyecto de renovación artística, trataba de reinterpretar los estilos del pasado ante los embates de la producción industrial que estaba desnudando estructural y estéticamente la realidad del arte y la sociedad de la época.

La Catedral católica de San Nicolás (Stolnica svetega Nikolaja) es fácilmente identificable gracias a su cúpula verde y sus dos torres gemelas, se ubica en la plaza Vodnik, cerca del Puente Triple (Tromostovje).

Anteriormente, el lugar lo ocupó una iglesia románica de tres naves cuyas primeras menciones se remontan a 1262.En 1361, un incendio causó su destrucción y se reconstruyó siguiendo los patrones del estilo gótico. En 1461 se estableció la archidiócesis de Liubliana. Un nuevo incendio, presumiblemente causado por los otomanos, destroza en 1469 de nuevo el edificio.

Finalmente, entre 1701 y 1706, el arquitecto jesuita Andrea Pozzo diseñó una nueva iglesia de estilo barroco con dos capillas laterales, en forma de cruz latina. La cúpula se construyó en el centro de la iglesia en 1841. El interior está decorado con frescos barrocos pintados por Giulio Quaglio entre 1703-1706 y 1721-1723.

Merecen ser destacadas sus dos puertas de acceso de bronce. La puerta principal, creada por el escultor contemporáneo Tone Demsar, representa los 1250 años de Cristianismo de Eslovenia. La puerta lateral es obra de Mirsad Begie. Y en ella esculpió la historia de la diócesis de Ljubljana, en honor a la visita de Papa Juan Pablo II en 1996.

El castillo de Liubliana (Ljubljanski grad) es un castillo medieval situado en la cumbre de la colina que domina el centro de la ciudad. La zona que rodea el actual castillo se encuentra habitada desde el año 1200 a. C., y es probable que la cumbre de la colina fuera una fortaleza del ejército romano tras haber sido construida en ella fortificaciones por celtas e ilirios.

Mencionado por primera vez en 1144 como sede del Ducado de Carintia, el castillo es destruido cuando el ducado pasa a manos de los Habsburgo en 1335. Entre 1485 y 1495 se construye el castillo actual y se erigen las torres. Su objetivo era el de defender el imperio de la invasión otomana y también de las revueltas campesinas. En los siglos XVII y XVIII, el castillo se convierte en arsenal y hospital militar. Fue dañado durante el periodo napoleónico y, una vez de vuelta al Imperio Austríaco, pasa a ser prisión hasta el año 1905, retomando dicha función durante la Segunda Guerra Mundial. La torre principal del castillo data de 1848 y en ella vivía un guardia cuya misión era la de disparar cañones para advertir a la ciudad en caso de incendio o para anunciar acontecimientos y visitas importantes.

En 1905, la ciudad de Ljubljana compra el castillo, sufriendo una serie de reformas en los años sesenta. Desde la finalización de las mismas, el castillo es una atracción turística y lugar donde tienen lugar diversos acontecimientos culturales. Desde 2007, un funicular conecta el centro de la ciudad con el castillo. Unas reformas que desde mi punto de vista le han hecho perder encanto. En cualquier caso, las vistas de la ciudad desde la torre del castillo, bien merecen la subida.

A parte de estos monumentos emblemáticos, Ljubljana posee numerosos edificios de estilo modernista y barroco que vale la pena ver (como la Academia Philarmonicorum, la iglesia de las Ursulinas o La Universidad de Ljubljana).

También merece la pena dar un muy agradable paseo por las orillas del río Ljubljanca, donde hay bonitas terrazas donde tomar un café o tentempié. O admirar el ayuntamiento de Ljubljana, cuyo primer edificio fue erigido en 1484 y reconstruidos en 1718 por el arquitecto Gregor Macek.

La última visita recomendada de la ciudad de Ljubljana es el Parque Tivoli, un enorme y precioso parque, donde entre sus enormes praderas verdes, fuentes y glorietas de flores, destaca la Mansión de Tivoli. Fue levantada a principios del s. XVII por los jesuitas. Después de la disolución de su orden fue la residencia veraniega del Obispo de Ljubljana, ya mediados del s.XIX se convirtió en propiedad del mariscal austriaco Radetzky, quien le dio su apariencia actual. Hoy en día es el Centro Internacional de las Artes Gráficas.

Esta Mansión fue levantada a principios del s. XVII por los jesuitas. Después de la disolución de su orden fue la residencia veraniega del Obispo de Ljubljana, ya mediados del s.XIX se convirtió en propiedad del mariscal austriaco Radetzky, quien le dio su apariencia actual. El Mariscal Radetzky es famoso por la marcha que en su honor compuso Johann Strauss, padre, y con la que tradicionalmente se recibe el año nuevo en Viena. Hoy en día es el Centro Internacional de las Artes Gráficas, organizador de la Bienal de Artes Gráficas de Ljubljana.

Después de pasear un rato por el Parque Tivoli, nos encaminamos a abandonar esta coqueta y elegante ciudad de Ljubljana. Una de las más pequeñas y jóvenes capitales de Europa, pero que mantiene un encanto especial, que no deja indiferente al viajero.

El camino de vuelta a Zagreb es largo, 146 kms., sobre todo después de un día tan intenso. Se hace la noche, y la hora de cenar se acerca. Por ese motivo, paramos en Samobor una localidad croata a unos 28 kms. de Zagreb, y conocida por su gastronomía popular.

Allí probamos por primera vez el típico asado, o parrilla mixta de carne, croata. Esto consiste en un variado de filetitos y  especie de hamburguesas de distintos tipos de carne hechos a la barbacoa. El olor a barbacoa es uno de los aromas característicos en las ciudades croatas. Aunque a decir verdad, y sin que se me molesten los ciudadanos croatas, nuestras barbacoas son mucho más sabrosas. En Croacia sirven esas carnes, sin ningún tipo de salsa, un poco pasadas de brasa y acompañadas, bien por patatas fritas o por espinacas o acelgas rehogadas con patatas al vapor. Lo más sabroso el Ćevapćići carne picada asada en forma de salchicha. Todo ello regado por la cerveza croata Karlovacko.

A este respecto un par de Consejos: 1º) No pedir nunca la cerveza grande (0,50 cl), aunque ellos siempre intentarán vendértela. No es por nada, solo que las bebidas allí no suelen estar muy frías, y se calientan rápidamente. Mejor tomar una pequeña (0.25 cl), y luego pedir otra. El 2º consejo es valido para todos los países europeos: Si es importante saber idiomas, y con el inglés puede moverte por todos los países más o menos bien, … pero ahora bien, la palabra que siempre debes aprenderte de cada país, es HIELO. Si no quieres, tomar siempre la Coca-Cola, u otro refresco, caliente, si quieres tomar un café con hielo, debes saber cómo se dice esa palabra en el idioma local, porque nunca, o casi nunca te pondrán hielo en la bebida si no lo pides antes. Eso pasa, en Croacia, en Italia, en Eslovenia, en Serbia y en cualquier país de Europa, excepto España. Pues bien la palabra que te hará más agradable tu estancia en Croacia es LED. Hielo en Croata se dice “Led”.

Después de ésta cena típica croata, nos dirigimos a Zagreb, a nuestro Hotel a descansar, donde llegamos pasadas las once de la noche, después de un precioso día e inolvidable día de excursión por Eslovenia. Buenas noches y hasta mañana.

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