Día 7º: 21 de Julio: Sighisoara – Iglesias fortificadas (II) – Medias – Alba Iulia – Sighisoara.

Ruta del Dia:
Sighisoara-Medias: 38 km
Medias – Alba Iulia: 90 km
Alba Iulia – Sighisoara: 127 km    TOTAL: 255 Km.

En el séptimo día de nuestro viaje continuamos explorando Transilvania. El primer destino de nuestra ruta del día es Medias. Pero un poco antes paramos en Biertan, pequeña localidad a 26 km de Medias, que posee una magnifica Iglesia Fortificada. Biertan fue uno de los primeros asentamientos sajones en Transilvania. El primer testimonio de su nombre data de 1283. Como las demás comunidades sajonas de Transilvania se organiza como una fila de casas alrededor de una plaza central dominada por una iglesia fortificada.

La iglesia se alza sobre una pequeña colina. Tres murallas sucesivas la rodean, reforzadas con torres y bastiones, constituyendo el sistema defensivo. La ciudad se desarrolla al pie de dicho conjunto fortificado. Se abren en la plaza central unas calles de anchuras variables, que constituyen la trama muy bien conservada de una ciudad cuyo desarrollo se llevó a cabo entre los siglos XIII y XIX.

La iglesia, de estilo gótico tardío, constituye el corazón de la ciudad y de las fortificaciones. Los aportes renacentistas y barrocos, originarios de Europa occidental y central, son de los siglos XVI-XVII y XVIII. Los muros de ladrillo de la iglesia están enlucidos y pintados; algunas estructuras son de piedra.

La fortificación de Biertan se construyó a lo largo de los siglos XIII y XVI, en varias etapas, conforme iba creciendo la ciudad, con el fin de asegurar la vida de sus habitantes. Hay una bella escalera cubierta que permitía que los habitantes subieran a la iglesia para ir a misa sin mojarse o temer el viento.

Del interior de la iglesia cabe destacar el tríptico en estilo gótico tardío que preside el altar y que fue realizado entre 1515 y 1524. Los bancos del coro fueron realizados, en la misma época, por Reychmut de Sighisoara y se consideran de los más valiosos de Transilvania. También son destacables el órgano y el púlpito labrado en piedra. El mismo Reychmut realizó la cubierta del púlpito y fue el inventor de la puerta especial de la sacristía.

También son destacables el órgano y el púlpito labrado en piedra, donde se recrean maravillosas escenas bíblicas. El mismo Reychmut realizó la cubierta del púlpito y fue el inventor de la puerta especial de la sacristía con un intrincado sistema de bloqueo de la puerta movía de forma simultánea 15 casilleros.

En la parte sur de la iglesia se encuentra la Torre Católica. Esta torre de los católicos representó durante mucho tiempo un símbolo de la tolerancia religiosa en un país en el que a menudo tenían lugar conflictos étnicos y confesionales. Cuando la mayor parte de la población de Biertan se convirtió en protestantes, se mantuvo esta torre para el culto de aquellos que permanecieron fieles a la vieja religión.

De la fortificación cabe destacar sus torres. La Torre Mausoleo guarda los restos de sacerdotes y obispos de los siglos XV y XVI. Sus lápidas de piedra policromada tienen gran valor.

Otras torres como la del reloj, el bastión de los tejedores, la del ayuntamiento o la torre de la puerta completan este bellísimo conjunto arquitectónico que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

En torno a la plaza central de Biertan se disponen numerosas construcciones de los siglos XVI a XVIII. Las casas cubiertas de tejas contribuyen a la armonía del conjunto.

Finalmente merece la pena poner atención en una pieza de bronce que hay en la plaza principal de Biertan. Se trata del Donarium de Biertan. El original fue descubierto en 1775 en el fondo en la raíz de un árbol del bosque de Chimdru, ubicado a 5 km al sur de Biertan. Era parte de la colección privada de antigüedades del barón Samuel Brukenthal de Avrig, ahora se exhibe en el Museo Brukenthal de Sibiu. Está hecho de una tabla cubierta de bronce (32,5 cm x 12,6 cm) con la inscripción EGO ZENOVIUS votum POSVI (I Zenovius ofreció este regalo) y un disco de bronce con el diámetro de 23,7 cm, con un monograma interior de Jesucristo (H + P). Los científicos creen que data del siglo IV, lo que representa una prueba de la existencia en esta zona, después de la retirada de Aureliano (271 dC), de una población cristiana que hablaba latín.

Después de la visita a Biertan continuamos el camino y pocos kilómetros después llegamos a Medias.

Mediaş fue fundada en 1146 por colonos sajones y tiene uno de los mejor conservados centros históricos de Rumania y unas bien conservadas fortificaciones medievales.

Uno de los símbolos más impresionantes de la ciudad es la Torre de las Cornetas, de unos 70 metros de altura. Su construcción se inició en el siglo XIII. En el siglo XV que se elevó a cinco niveles, rematándose el conjunto con cuatro torretillas.

La Iglesia de Santa Margarita se terminó más o menos al mismo tiempo. El techo está formado por baldosas de color vitrificados. En la torre se situaba un guardia, que hacía sonar su corneta cuando un enemigo se acercaba. De ahí le viene el nombre a la torre.

En su esquina sur-occidental (entre los relojes), la pequeña figura de un hombre de madera que sostiene con pequeños anillos una campana, anuncia cuando el reloj da las horas.

La fuerte presión de la torre en el suelo arenoso es la razón por la que la torre está ligeramente inclinada hacia el Norte. Entre 1927 y 1930, y más tarde en 1972, la torre se consolidó. Aun así, la inclinación de la punta en comparación con la base es de 2,32 m.

Esta iglesia fortificada es la mayor de todas las de la zona. En su interior destacan una notable colección de alfombras otomanas, el púlpito barroco y cuatro magníficos retablos algunos procedentes de artistas de los pueblos de los alrededores.

En el patio exterior de la iglesia nos llamó también la atención una pequeña iglesia construida solo con ramas de vid entrelazadas. Muy curiosa.

A parte de esta iglesia merece la pena dar un paseo por la ciudad y admirar las bonitas casas coloreadas que conforman su casco histórico o entrar en su mercado cubierto, donde pudimos abastecernos de viandas para continuar el camino.

La siguiente parada se encuentra a unos 14 kms de Medias. Se trata de Valea Viilor, con su iglesia fortificada, similar a la de Viscri, que visitamos en el día anterior.

Según parece hay evidencias de que una iglesia románica anterior a la que estábamos viendo, existía en este lugar, según se comprobó al descubrir algunos restos de esta antigua iglesia en el piso de la sacristía.

La iglesia actual de estilo gótico y dedicada a San Pedro, se comenzó a edificar en el siglo XIV.

La pequeña nave tiene un techo abovedado con una compleja red nervaduras, que se apoyan en siete pares de postes unidos a las paredes. El coro tiene un techo del mismo tipo El púlpito interior es de 1528, un periodo de transición del gótico al Renacimiento. La pintura del altar fue ejecutada en 1779 por un artista de Sighisoara.

A principios del siglo XVI se agregó un nivel defensivo con parapetos en la parte superior de la nave, mientras que las torres se construyeron junto a las entradas norte y sur. Junto a cada una de ellas había una pequeña torre redonda con una escalera de caracol que llegaba al nivel fortificado. Una tercera torre, cerca del contrafuerte en el extremo sudoeste de la nave, proporcionaba acceso al campanario.

Una sola fortificación ovalada, construida alrededor de 1500 y equipada con una almena que descansa sobre arcos de ladrillo, rodea la iglesia. El acceso es a través de un pasaje arqueado debajo de la torre de la puerta en el lado occidental. Los muros alcanzan 6–7 m de altura.

Esta iglesia, junto a las otras iglesias fortificadas que hemos estado viendo en estos días son consideradas desde 1999 Patrimonio Universal de la Humanidad por la UNESCO. Y desde luego que vale la pena su visita. Son auténticas joyas medievales que todo el mundo debería conocer.

Después de visitar este precioso lugar nos dirigimos hasta el ultimo destino de nuestras visitas del día. A 73 kms de Valea Viilor se encuentra Alba Iulia.

Alba Iulia está situada a orillas del río Mures, y tiene unos 70.000 habitantes. Sus orígenes están en una ciudad dacia, Apulum, conquistada por los romanos en el año 106. Su configuración actual viene marcada por la construcción de una enorme ciudadela realizada entre 1716 y 1735. En su honor, la fortaleza se denominó Alba Carolina, y la propia ciudad recibió en alemán el nombre de Karlsburg (“Ciudad de Carlos”). La estructura mantiene la forma estrellada característica de las ciudades fortalezas austro-húngaras.

Dentro del recinto de la fortaleza se encuentran los principales monumentos de la ciudad.

La Catedral de San Miguel (católica, construida en el siglo XIII en estilo gótico). En el templo descansan los restos de Juan Hunyadi, regente de Hungría, y de la reina de Hungría Isabel Jagellón, polaca de nacimiento. Cuando la visitamos estaba siendo restaurada y no pudimos acceder a su interior porque llegamos tarde y literalmente nos dieron con la puerta en las narices.

Junto a la catedral católica se encuentra la imponente estatua ecuestre de Mihai Viteazul, “Miguel el Valiente”, príncipe de Transilvania y Moldavia y voivoda de Valaquia. Durante su reinado, que coincidió con una guerra entre los Habsburgo y los otomanos, esos tres principados que forman el territorio de la actual Rumanía República de Moldova, se unieron por primera vez bajo un monarca rumano en el año 1600, aunque la unión duró apenas seis meses. Aun así, Miguel el Valiente es considerado un gran héroe nacional en Rumanía, y su figura es invocada en el himno de Rumania, considerandose en los siglos que le siguieron como un precursor de la Rumanía moderna.

Sí visitamos la Catedral de la Reunificación (Catedrala Reîntegririi) (ortodoxa) (construida en 1921-1922 e inspirada en la iglesia de Târgovişte). Aquí fue coronado Fernando I como rey de Rumanía en 1922. El conjunto religioso está dominado por un campanario de 58 mts. de altura, acabado en una cúpula soportada por columnas. En la plaza central del recinto se sitúa la iglesia.

El edificio tiene planta de cruz griega, y el acceso se realiza a través de un pórtico formado por cinco arcos de medio punto. El interior está decorado con pinturas murales. Las iglesias ortodoxas carecen de bancos para sentarse. Tan solo hay unos pocos asientos pegados a las paredes para las personas mayores o impedidas. El resto asiste a la ceremonia de pie o arrodillado. El sacerdote oficia la misa de cara al iconostasis o altar mayor dando la espalda a los fieles. Son ceremonias largas y con gran boato.

Otro edificio destacable es el palacio que alberga la sede de la Biblioteca Batthyaneum, fundada en 1784 por el obispo Ignatiu Bathyani (1741-1798), que contiene más de 60.000 volúmenes, entre ellos muchos manuscritos e incunables de gran valor.

Frente al edificio de la Biblioteca se encuentra la Sala de la Unión (Sala Unirii), en la que se proclamó en 1918 la la unión de Transilvania al reino de Rumanía. El día se celebra desde entonces en Rumania como el día de la unificación. En1922, Fernando de Rumanía fue coronado simbólicamente como Rey de Rumanía en Alba Iulia, un acto que honraba la proeza de Miguel el Valiente, tres siglos antes. Rodean el edificio efigies de personajes célebres en la historia de Rumanía.

Y se este es el contenido de la Ciudadela Alba Carolina, el continente es una fortaleza de tipo Vauban construida en la primera mitad del siglo XVIII según planos del arquitecto Giovanni Morando Visconti. Su extensión es de 70 hectáreas. Dentro de sus muros se encuentran las principales atracciones de la ciudad antes citadas, además de diferentes puertas monumentales de acceso a la ciudadela. El acceso a ella es gratuito, si bien algunos de los edificios que la componen son de pago.

Se pueden visitar los bien conservados bastiones, galerías y baluartes. Los cañones y señores ataviados con uniformes del s. XVIII, dan encanto a la entrada del monumento se encuentra los restos de la antigua ciudad Dacia y Romana, Apulum.

Las Galerías interiores de la ciudadela están muy restauradas y están preparadas para albergar exposiciones y eventos especiales. En una parte del edificio se exhibe una exposición sobre los caballeros de la Orden de los Templarios, cuyo propósito original era proteger las vidas de los cristianos que peregrinaron a Jerusalem tras su conquista; aunque esta orden realmente tuvo nula presencia en la historia de Rumanía.

Y después de visitar esta bella ciudad regresamos al atardecer Sighisoara. El calor del día unido a una tormenta veraniega durante el camino de regreso, nos dio la oportunidad de regresar a Sighisoara entre brumas. Sobrecogía ver como de la calzada recalentada por el calor de todo el día emanaban vapores que unido a la sinuosidad y estrechez de la carretera le daban un aire siniestro y mágico a la vez. Era la sensación de estar circulando por la auténtica ruta de Conde Drácula, la imagen estereotipada que teníamos de esta región entre nieblas.

Fue el final perfecto para un día muy completo, en el que visitamos bellas ciudades cargadas de historia y hermosos monumentos. Un final perfecto, pero… que alivio cuando llegamos al hotel. Afortunadamente ni el Conde Drácula ni el Hombre Lobo se cruzaron en nuestro camino.

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