Día 15º: 29 de julio: Sofia

El decimoquinto día de nuestro viaje lo dedicamos a conocer Sofia, la capital de Bulgaria y la mayor ciudad del país con alrededor de 1.300.000 habitantes.

Se encuentra situada en el centro de la península balcánica, al oeste de Bulgaria, rodeada por el monte Vitosha al sur, el monte Lyulin al oeste y las montañas de los Balcanes al norte.

Una de las capitales más antiguas de Europa, la historia de Sofía se remonta al siglo VIII a. C., cuando los tracios establecieron un asentamiento en la zona. Sofía ha tenido varios nombres en los diferentes periodos de su existencia, pero adoptó, finalmente, el nombre de la Iglesia de Hagia Sofía, una de las más antiguas de la ciudad, en homenaje nacional a los Santos Mártires de Sofía, madre de la Fe, Esperanza y Amor. El Día de Sofía se celebra el 17 de septiembre y el 4 de enero la ciudad celebra que en 1878 fue liberada de la dominación otomana por las tropas rusas.

Sofía fue declarada capital de 3 de abril de 1879 como antiguo pueblo búlgaro, lejos de la frontera con Turquía, y fue bombardeada intensamente por las fuerzas aliadas durante la Segunda Guerra Mundial.

La principal arteria comercial de Sofia es el Bulevar Vitosha. Se extiende desde la Plaza de San Nedelya hasta el Parque del Sur. Muchas marcas de ropa de alta gama tienen tiendas en el Bulevar Vitosha y sus alrededores. 

Entre los edificios de interés de la calle está el Palacio Nacional de la Cultura (NDK), el Palacio de Justicia y la casa donde vivió y murió el famoso poeta búlgaro Peyo Yavorov. La esquina de los bulevares Vitosha y Patriarca Eftimii, llamada Farmacia (Аптека), es un lugar popular para quedar. El bulevar se llama así en honor a Vitosha, la montaña situada justo al lado de Sofía. Se convirtió en una imponente calle comercial en el período de entreguerras debido a la construcción de grandes edificios públicos, que cambiaron totalmente el aspecto de la calle. 

Empezamos a recorrer el Bulevar desde el Palacio Nacional de la Cultura, muy cercano a nuestro Hotel. Este importante centro de congresos se inició en 1978, finalizándose en 1981, año en que se conmemoraba el 1300º aniversario del Estado búlgaro. En un principio se denominó Palacio Lyudmila Zhivkova, en honor de la ministra de cultura de Bulgaria desde 1975 e hija de Todor Zhivkov fallecida en 1981 debido a un tumor cerebral. 

En julio de 2005, el Palacio Nacional de la Cultura fue proclamado el mejor centro de congresos del mundo por la Organización internacional de Centros de Congresos. El edificio posee una variedad de equipamiento técnico adecuado para realizar diferentes eventos, como conciertos, conferencias, exhibiciones y muestras. Tiene una superficie de 123.000 m² distribuida en ocho pisos y tres pisos subterráneos. El Festival de Cine de Sofía se celebra en este edificio. Otros edificios de la típica arquitectura socialista soviética se pueden ver paseando por esta animada calle, como el Palacio de Justicia o la Casa del Partido Comunista. ¿Cuantas oscuras reuniones e intrigas políticas, se habrán llevado a cabo en estos edificios en la tétrica época de la dominación soviética?. 

Otro muy destacable edificio es la Biblioteca Nacional de San Cirilo y San Metodio. Es la Biblioteca Nacional de Bulgaria. Fundada el 4 de abril de 1878, la biblioteca recibió el estatus de la Biblioteca Nacional de Bulgaria tres años más tarde, mientras que el Archivo Nacional de Bulgaria se fusionó con esta en 1924. Lleva el nombre de los santos Cirilo y Metodio. Ellos son los creadores del alfabeto cirílico. El actual edificio de la biblioteca es uno de los hitos de la ciudad de Sofía. Fue diseñado por el famoso equipo arquitectónico búlgaro Vasilyov-Tsolov y completado en el período 1940-1953. 

En el cercano Bulevar Osvoboditel se encuentra la Iglesia de San Nicolás el Milagroso, o como es comúnmente conocida; la Iglesia Rusa. Es un templo ortodoxo ruso. La iglesia fue construida en el emplazamiento de la mezquita de Saray, la cual fue destruida en 1882 tras la liberación de Bulgaria por los rusos de los otomanos. Se construyó para ser la iglesia oficial de la embajada rusa que se encontraba situada en una puerta próxima y para la comunidad rusa de Sofía. La iglesia se consagró a San Nicolás debido a que según la tradición de consagraban al santo del zar reinante, en este caso Nicolás II. 

 El diseño de la iglesia estuvo a cargo del arquitecto ruso Mikhail Preobrazhenski con una decoración inspirada en las iglesias moscovitas del siglo XVII. La construcción fue supervisada por el arquitecto A. Smirnov quien había construido la cercana Catedral de Alexander Nevski. La decoración exterior compuesta por azulejos multicolores fue donada por G. Kislichev y las pinturas murales del interior fueron realizadas por un equipo liderado por Vasily Perminov el cuál pinto también la Catedral de Alexander Nevski. Las cinco cúpulas están revestidas de oro y las campanas fueron donadas por el zar Nicolas II. Llegados a este punto nos dirigimos hacia el monumento más emblemático de Sofia. La imponente Catedral Alexander Nevski. Este edificio es una obra en honor a los rusos caídos por la liberación de Bulgaria del Imperio turco en 1877-1878. Es la catedral sede del Patriarcado de Bulgaria. 

Es la mejor representación de la construcción ortodoxa en el mundo, reconocida por su arquitectura, frescos y dimensiones. Mide 72 metros de largo, 42 metros de ancho y 52 metros de alto, tiene una superficie de 3170 m² y capacidad para 5.000 personas. También ha sido testigo de las dos guerras mundiales durante las que quedó casi destruida. 

Es una de las mayores catedrales cristianas ortodoxas del mundo y en su cripta se encuentra una galería de arte antiguo búlgaro y renacentista del período IV d.c. – XIX d.c. compuesta por iconos antiguos. Esta galería posee una de las mayores y mejores colecciones de iconos ortodoxos del mundo. La iglesia fue proclamada monumento de la cultura en 1924. Su interior impresiona por sus enormes dimensiones y los frescos, lámparas e iconos que la decoran. 

El templo lleva el nombre de Alexander Nevski (1220 – 1263), que fue un gobernante del principado ruso de Novgorod, que fue una figura clave en la historia medieval rusa por su defensa del Cristianismo Ortodoxo frente a los ataques de los católicos, teutones y tártaros. Por todo ello, su figura es venerada como un santo en el mundo de la Iglesia ortodoxa. 

 En los alrededores de la Catedral se encuentra un bonito parque el Doktorska Gradina, junto a la Universidad de Sofia. donde se pueden ver imponentes monumentos de corte soviético como el Monumento a la armada soviética y uno que yo di en llamar el monumento a los hinchas del fútbol, aunque seguro tiene otra explicación menos prosaica, relativa según creo a los caídos en la Guerra Mundial. 

No hay que perderse tampoco el Monumento de Santa Sofia de bronce y cobre elevado sobre un pedestal en una importante intersección del centro de Sofia. El monumento de Santa Sofía, construido en 2001, está situado en el mismo lugar en el que se encontraba el antiguo monumento a Vladimir Lenin. Contempla la estatua de ocho metros de altura de bronce y cobre, obra del escultor Georgi Chapkanov. El monumento está situado sobre un pedestal de 16 metros de altura. Es de admirar la corona, la guirnalda de laurel y el búho, que simbolizan el poder, la fama y la sabiduría, respectivamente. Observad también la minuciosa túnica de la estatua de esta santa, que parece moverse con el viento. 

Otros monumentos son el Palacio Presidencial, donde se puede ver el cambio de la guardia o el edificio de la Asamblea de Bulgaria, el Parlamento búlgaro. 

De los muchos museos de Sofia, uno de los más importantes es el Museo Arqueologico. El museo alberga una colección de herramientas y armas de las edades de Piedra y Bronce, así como mosaicos antiguos, iconos religiosos y piezas de alfarería y cerámica. Las exposiciones de este museo están distribuidas en un elegante edificio del siglo XIV, la antigua mezquita de nueve cúpulas conocida como mezquita Buyuk o Gran Mezquita. 

El edificio más antiguo de Sofia es la Iglesia de San Jorge o “Sveti Georgi” fue construída por los romanos en el siglo IV, en la antigua ciudad de Serdica y levantada en el lugar en donde antes se encontraba un templo pagano. 

Tras haber sido convertida en mezquita durante la invasión otomana que tuvo lugar en el el siglo XVI, el templo fue reacondicionado como iglesia ortodoxa tras la expulsión de estos de Bulgaria a finales del siglo XIX. En el interior del edificio aun se conservan los frescos que datan del siglo X que decoran las paredes y la cúpula y en donde estan representadas las figuras de varios profetas. La iglesia se encuentra en el patio de un edificio administrativo del Gobierno.

La iglesia de Sveta Petka Samardzhiiska es una pequeña iglesia, también de las más antiguas de la ciudad. Se encuentra junto a la Casa del Partido. Fue fundada en honor de Santa Petka Paraskeva, mártir cristiana del siglo III, en el siglo XI. Su construcción se realiza probablemente sobre una cripta de época romana. 

Bajo la ocupación otomana la iglesia fue mantenida por el gremio de los guarnicioneros lo que hizo que le diera el nombre de talabarteros. Son destacables los frescos de la nave principal del siglo XVI que reflejan escenas del Nuevo Testamento.

Por ultimo, podemos destacar como legado de la ocupacion otomana de la ciudad la Mezquita de Banya Bashi, del siglo XVI, que se encuentra en el centro de Sofía, justo enfrente del Mercado Central de Sofía. Es una de las mezquitas más antiguas de Europa. 

El edificio fue levantado sobre unos baños termales y, de hecho aun en la actualidad el vapor de agua se filtra al exterior por algunos respiraderos que hay en los muros del edificio. El templo es famoso por su gran cúpula (de 15 metros de diámetro) y por su minarete que puede ser visto desde algunas calles próximas. En la actualidad la Mezquita de Banya Bashi es la única mezquita que sigue abierta al culto islámico en Sofía debido no sólo a las coacciones de algunos grupos radicales que han presionado para cerrar al culto la mezquita (y prohibir la apertura de otras nuevas) sino también a las protestas de los vecinos mosqueados por el ruido de los altavoces a las horas de llamar al rezo.

Para terminar nuestro recorrido por Sofia, nos decidimos a tomar un bus turístico que nos paseó por los lugares más emblemáticos de la ciudad de una forma cómoda y relajada. 

Después de estar todo el día recorriendo la ciudad de Sofia, nos queda la imagen, al menos en el centro histórico y comercial de la misma, de una ciudad limpia, agradable, con bonitos edificios bien cuidados y bellos parques y jardines que merece la pena visitar.

Y aun nos queda por visitar las iglesias Boyana, patrimonio de la Unesco. Algo que haremos en el día siguiente y que narro en la próxima etapa de nuestro viaje.

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